Grupo de viudas


 

                                                                                   A las viudas, testimonio vivo

                                                                                  y amorosa imagen de la Iglesia

                                                                                  que espera el retorno del Esposo…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                     

 

                                                                                                      

                              ORACIONES  PARA EQUIPOS DE VIUDAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                            Movimiento Familiar Cristiano

 

 

 

                                                  ZARAGOZA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                               

                                               INTRODUCCIÓN

 

         Desde hace unos diez años, empezamos a ver cómo algunos de los matrimonios, de los que podríamos llamar “tradicionales” del Movimiento, iban desapareciendo, la mayor parte de ellos era por fallecimiento del marido, quedando viuda su mujer, hasta tal extremo, que dentro de nuestro Movimiento, en la Diócesis de Zaragoza, hace unos 5 años, estimamos que existían unas cien personas que habían perdido a su cónyuge.

            A lo largo de estos años, vimos las dificultades que se planteaban para la continuidad dentro del equipo de matrimonios. Por un lado, la asistencia sola a la reunión de equipo, con el recuerdo del marido, en inferioridad de condiciones, con as preguntas de la encuesta enfocadas hacia el matrimonio. Y a pesar de la buena acogida y de la aptitud positiva por el resto del equipo, la mayoría se sienten desplazadas.

            Por ello en Octubre de 2002, se comenzó con un equipo – como experiencia piloto – donde pudieran sentirse comprendidas, en las mismas condiciones, y así acompañarles en su duelo.

            Como testimonio traemos aquí, la experiencia de la primera monitora que logró formar un equipo, a raiz de la muerte de su esposo.

            Testimonio.- Cuando mi esposo me miró por última vez e intentó pronunciar mi nombre, mezclado con un débil suspiro, cuando bajé sus párpados con una última caricia, cuando mis brazos apoyaron suavemente su cabeza en la almohada y mis labios rozaron su frente en un adiós definitivo, mi futuro se alejó aleteando junto a su alma, hacia un espacio desconocido.

            Solamente me quedó un pasado incompleto y un presente roto y abrumado, lleno de inquietudes e interrogantes. Siempre había tenido la certeza de que yo era la columna de mi familia, la que sostenía el peso del hogar y la que era capaz de soportar cualquier contrariedad y crueldad del destino. ¡Cualquiera menos ésta! Sólo ésta me podía derrumbar. dejarme inválida, debilitada e indefensa porque esa columna estaba formada por llos dos juntos. Ahora se había convertido en la mitad de todo.

            Desde ese momento, el irme acomodando a esa mitad, al “medio yo”, era mi estado de viudez. Cada día descubría cosas que él hacía para mí y cosas que yo hacía para él… ¡Y todo lo añoraba! ¡Todo me dolía!. En medio de ese esfuerzo para adaptarme  a mi media vida se me propuso la formación de un grupo de viudas como yo, dentro del MFC, al que pudiéramos comunicar estos sentimientos y buscar juntas un nuevo camino y un nuevo futuro, en medio de nuestra soledad e incertidumbre.

            El método de trabajo pensamos que podía ser el mismo con el que ya estábamos acostumbrados a funcionar dentro del MFC: la Encuesta que prepara cada cual en su casa a lo largo del mes y que da pie a la comunicación en la reunión de grupo.

            El núcleo lo constituye la oración sobre la Palabra de Dios. De ahí el título elegido para este temario. Se completa con unas preguntas sobre el tema a tratar que ayudan a meditar cómo se viven esos planteamientos a la luz del Evangelio, cómo se deberían vivir y que se podría hacer para acercarnos un poco más, paso a paso, a la perfección a la que todos debemos tender.

            El temario está diseñado para tres cursos o periodos de tiempo, coincidiendo con las necesidades psicológicas de las personas que pasan por el trance de perder al ser querido. Una primera fase de aceptación de la realidad, acompañamiento, desahogo, acogida en el grupo, pérdida o rechazo de las condiciones sociales en que uno ha vivido, problemas económicos, rebeldía ante la fe ¿por qué Dios me ha hecho esto?

            En la segunda parte los temas ayudan a profundizar en la vivencia de la fe aplicada a sus situaciones concretas: humildad, alegría, voluntad de Dios, esperanza, etc. Sentirse amadas por Dios, actitud clave que les conduce a la entrega a los demás a la que van orientadas las encuestas de la tercera fase.

            El trabajo se complementa con algunos retiros- convivencia entre todos los equipos y con varias sesiones de dinámica de grupos que les van proporcionando orientaciones y estrategias para su propia actuación dentro de los grupos: respeto, confidencialidad, sentido de la escucha, paciencia, comprensión etc.

A la vista de la buena marcha, a los dos años se formó un segundo equipo que lleva funcionando ya 3 años.

            Dedicatoria.- A vosotras viudas, que habéis estado unidas a vuestro esposo durante más o menos años, con el sacramento del matrimonio.

            A vosotras que habéis fundado una familia y habéis vivido momentos de dificultades y alegrías, juntamente con vuestros hijos.

            A vosotras, que incluso estáis acompañadas de los nietos ya.

            A todas vosotras, queremos ayudaros a recordar un poco vuestro pasado  y a ayudaros por el camino que el Señor os ha marcado en este nuevo caminar.

            El Señor nos ayuda a descubrir en nuestra vida cual es el mejor medio para nuestra santificación y salvación; pero puede ocurrir una situación traumática , que nosotros no elegimos, y sólo el Señor sabe el porque – en que en un momento determinado esa vocación al matrimonio que tú elegiste libremente, de repente desaparece con el fallecimiento de tu marido.

            Como sabéis por la Biblia, el matrimonio fue instituido por el mismo Jesús, y así, leemos en el Génesis: “Y creó Dios a los hombres a su imagen; a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios diciéndoles: – Creced y multiplicaos… ( Gen 1,27-28). Y “Entonces el Señor hizo caer al hombre en un letargo, y mientras dormía le sacó una costilla y llenó el hueco con carne. Después, de la costilla que había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. Entonces éste exclamó : Ahora sí, esto es hueso de mis huesos y carne de mi carne; por eso se llamará varona porque del varón ha sido sacada. Por esta razón deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos se hacen uno solo ( Gen 2,21-24).

            Sabéis también que el matrimonio cristiano es símbolo de la unión existente  entre Cristo y la Iglesia, según leemos en Efesios 5,25-33: “Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella para consagrarla a Dios, purificándola por medio del agua y la palabra. Se preparó así una Iglesia esplendorosa, sin mancha ni arruga ni cosa parecida¸ una Iglesia santa e inmaculada. Igualmente los maridos deben amar a sus mujeres como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama; pues nadie odia a su propio cuerpo, antes bien lo alimenta y lo cuida como hace Cristo con su Iglesia….

            Vemos como se canta el amor exclusivo, así como la estabilidad del matrimonio y la fidelidad de los esposos, así se va dando paso al ideal religioso del matrimonio fundado por Dios, que llega a considerar el matrimonio cristiano como el símbolo de la unión existente entre Cristo y la Iglesia.

            Aparte de esto, tanto Jesucristo como San Pablo, reconocen que tanto el hombre como la mujer pueden realizarse también fuera del matrimonio: como personas y como hijos servidoes del reino.

             Mensaje de Jesús a las viudas.- En la Biblia las viudas, junto con los huérfanos, son el prototipo de personas débiles e indefensas. Por eso la ley israelita las protegía contra toda injusticia y opresión, como podemos ver en abundantes citas del Antiguo Testamento (AT): Ex, Dt, Is,etc.

            Dios vela de un modo especial sobre ellas, como podemos ver en Salmos y en los Proverbios, aconsejando que los demás hagan lo mismo que Él: Job, Timoteo, cartas de Santiago, etc.

            En el AT, leemos en Baruc que la mujer viuda es una solitaria, desconsolada, así como desgraciada, como leemos en el profeta Isaías.

            La asistencia a las viudas: La viuda, como el huérfano y el extranjero, es objeto de especial protección por la ley (Ex 22,20-23; Dt 14,28-29;-24,17-22) y de Dios (Dt 10,17s), que escucha su lamentación (Eclo 35,14s: no desprecia la súplica del huérfano, ni las quejas que le expone la viuda). Se constituye en su defensa y en su vengador (Sal 94,6-10): Asesinan a la viuda y al emigrante, matan al huérfano. “El señor no ve nada – andan diciendo-, el Señor de Jacob no se da cuenta”. Enteraos los más necios del pueblo, cuándo comprenderéis, insensatos? El que hizo el oído ¿no va a oir?. El que formó los ojos ¿no va a ver?. El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?. El que instruye al hombre ¿no va a saber?

            ¡Ay de los que abusan de su debilidad! Is 10,2: que no hacen justicia a los indefensos, y despojan de sus derechos a los pobres de mi pueblo, que hacen de las viudas su presa y de los huérfanos su botín!

            En el servicio cotidiano de la Iglesia primitiva se pone cuidado en atención a las necesidades de las viudas (Hch 6,1: Por aquellos días, debido a que el grupo de los discípulos era muy grande, los creyentes de origen helenista murmuraron contra los de origen judío, porque sus viudas no eran bien atendidas en el suministro cotidiano).

            Si no tienen ya parientes, la comunidad debe cuidar de ellas (Sant 1,27: La religiosidad auténtica y sin tacha a los ojos de Dios Padre consiste en socorrer a huérfanos y viudas en su tribulación y en mantenerse incontaminado del mundo).


            Introducción al Primer Curso.

Como ya indicábamos en el Prólogo el temario de este curso tiene como objetivo la aceptación de la realidad

En este primer año la acogida, la comprensión y la ayuda mutuas son muy importantes de cara a la buena marcha del grupo. Así como el acompañamiento en el duelo hacia todas aquellas personas que se hayan quedado solas recientemente.

             Las encuestas que han de servir para la oración vienen orientadas por el texto bíblico correspondiente al mes, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

            Hay también una oración común de iniciación, para todos los meses, implorando al Espíritu Santo.

            Las preguntas de este primer curso van encaminadas a hacer oración con el pasaje evangélico y a intentar formar un grupo humano, donde reine la armonía, la confianza, la entrega mutua, etc. Son preguntas personales, sencillas, sobre su situación concreta, circunstancias, dificultades, etc.

Después de las preguntas se cita el ejemplo de algún santo que pasó por ese estado de viudez.

            Se acompaña cada mes con una experiencia de vida. Los párrafos están tomados de los escritos de una viuda en los primeros momentos de la pérdida de su esposo y en la evolución de sus sentimientos en relación con los temas que se van proponiendo en los textos tomados para la oración y reflexión.

Temario                Octubre: Dt 10,17-18

                            Noviembre: Ex 22,20-23

Diciembre: Sal 68,5-7

Enero: Jdt 8,4-6

Febrero: Eclo 35,14-17

Marzo: Jn 19,25-27

Abril: Mt 28,8-10

Mayo: Sant 1, 27

Junio: Lc 2,36-38

                                                                                                       

Oración inicial para todos  los meses:

¡VEN ESPÍRITU SANTO!

            Ven, Espíritu de consuelo,

 de gozo íntimo y alegría desbordante.

 Enjuga nuestras lágrimas,

 cura nuestras heridas,

 mitiga nuestros dolores,

 transforma nuestros sufrimientos;

 que sepamos llevar consuelo a los demás,

 transmitiendo a todos alegría y esperanza. Amén.

Grupo viudas                                                            Octubre

            Oración: Pues el Señor, vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los señores; el Dios grande, fuerte y temible que no hace acepción de personas ni acepta sobornos; que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al emigrante suministrándole pan y vestido ( Dt 10, 17 – 18 ).

            1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

2.- ¿Qué pretendes y buscas en la vida?

3.-¿Cómo empleas tu tiempo libre?

Oración final:

Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,

ni se entretiene en el camino de los pecadores,

ni se sienta en la reunión de los necios,

sino que pone su gozo en la ley del Señor,

meditándola día y noche. ( Sal, 1, 1 – 2 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


 

Estaba casada, su marido fue desterrado y su hijo llevado como rehén. Buena ama de casa, crió a sus hijos en el temor de Dios. Cuando quedó viuda, pidió de rodillas que la dejaran entrar en la congregación que ella misma había fundado: Congregación de las Oblatas de San Benito. Santa Francisca Romana (1384 -1440), celebramos su santo el 13 de Marzo.

Testimonio:

            “Hace tiempo que tu no estás para los demás pero si que estás conmigo porque yo no te dejo ir: hablo contigo, rezo contigo, te pregunto mis dudas y medito el evangelio junto a ti. Tu siempre sacas tareas exigentes como antes: servicio, justicia, respeto, orden… pero al final se reducen a la más dulce de las palabras: AMOR. El amor que hace justicia, que respeta, que sirve. El amor que iba creciendo en nosotros a medida que menguaban las fuerzas, el que se adornaba de dulzura al tiempo que aflojaba el carácter, el que se amoldaba al ritmo de nuestros pasos cansados. Hoy toda tu fuerza, tu figura, tu voluntad… se han vestido de un halo celestial porque estás con El  y Él es el AMOR que hace justicia al huérfano y a la viuda. Mientras yo tenga fuerzas para amarte en Dios estaréís conmigo los dos.”

Grupo viudas                                                 Noviembre

Oración: No molestes ni oprimas al forastero, porque vosotros también fuisteis forasteros en Egipto. No maltrates a la viuda y al huérfano; si los maltratas clamarán a mi y yo escucharé su clamor; mi ira se encenderá y os haré morir a espada; entonces vuestras mujeres quedarán también viudas, y huérfanos vuestros hijos ( Ex 22, 20 – 23 ).

1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

2.- ¿Problemas más acuciantes que te han preocupado durante estos días?

3.- ¿De qué forma intentas ayudar a los demás?

Oración final:

                        Mas tú, Señor eres mi escudo,

                        tú, mi gloria, me haces salir vencedor.

                        Clamo al Señor a voz en grito,

                        y él me responde desde su monte santo.

                        Me acuesto, me duermo y me despierto,

                        porque el Señor me sostiene.

                        No temo a esa multitud innumerable

                        que por todas partes se alza contra mí. ( Sal 3, 4 – 7 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


Madre de San Agustín, sus padres la casaron con Patricio, a quien convirtió al cristianismo en el 370. Al enviudar, se dedicó a la educación  y a la conversión de su hijo. Éste, en las Confesiones, ha escrito todo cuanto su madre hizo por él. Mónica asistió al bautizo de su hijo en Milán el año 387: Santa Mónica ( 331 – 387 ). Su fiesta la celebramos el 27 de Agosto.


Testimonio

            Querido mío: ¿Te acuerdas? Un día, al final de tus días, en tus interminables meditaciones me dijiste: “El Dios de la cólera para unos es el Dios del amor para otros” ¿En qué grupo estaré yo cuando me presente ante Él?

            Hoy en este pasaje he encontrado alguna respuesta: Dios ama a todos sus hijos por igual y a todos nos ha dado herramientas para continuar ese amor y cuidar unos de otros. Nos ha dado:

            -Ojos para ver, ¿has sabido ver las desgraias de tus hermanos?

            -Oídos para oír, ¿has sabido escuchar sus clamores?

            -Manos para repartir, ¿has compartido bienes, servicio, caricias?

            El secreto está en ponernos en la piel del otro y en los sentimientos del otro: el huérfano, la viuda, el forastero, el mendigo, el borracho, el drogadicto, el demente, el enfermo…porque en ellos está Dios.

Grupo viudas                                                             Diciembre

            Oración: Cantad a Dios, celebrad su nombre, allanad el camino al que cabalga sobre las nubes, su nombre es el Señor, gozaos en su presencia. Padre de los huérfanos y defensor de las viudas, ese es Dios en su morada santa. Dios procura un hogar a los desvalidos, libera a los cautivos con fortaleza; mientras los rebeldes habitan en tierra estéril (Sal 68,5-7).

            1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

2.- ¿Qué vivencias han influido más en tu vida?

3.- ¿Cómo vas a celebrar la Navidad?

Oración final:

Respóndeme cuando te invoco, Oh Dios mi salvador;

Tú, que en la angustia me diste alivio,

Ten piedad de mí y escucha mi plegaria. ( Sal 4, 2 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


Era francesa, de una familia noble y muy cristiana, se casó con el señor Le Graso, buen compañero para ella. Tuvieron un hijo y ella se quedó viuda a los 34 años. Entonces empezó su vida vertiginosa hacia la fama y la santidad: Santa Luisa de Marillac (1591 – 1660). Celebramos su santo el 15 de Marzo.


Testimonio

            ¡Hola!, mi vida: Hoy empiezo la carta con una sonrisa nueva. Sonrisa de alabanza, de gratitud, recordando los momentos felices de nuestra vida que guardo con esmero en lo más bello de mi memoria, y que vienen, como fogonazos, a iluminar de alegría mi añoranza.

            La alegría de AMAR llena el alma de cánticos, alabanzas, de sonrisas…El Dios del amor ilumina el alma enamorada, el corazón bondadoso, la inocencia del niño, la amistad verdadera, la flor que nace cada día. ¡Tú amabas la Navidad! Y hoy, en Navidad, ha nacido un nuevo pedazo de tu vida. Ha nacido una nieta tuya y mía; una pequeña hija de aquella pequeña que tú dormías en tus brazos. La he arrullado y me ha parecido ver en su carita algo de la tuya. Dios hoy, no ha abandonado a esta viuda y mi alma ha alabado su nombre.

Grupo viudas                                                             Enero

Oración: Judit llevaba viuda tres años y cuatro meses, vivía en su casa. Se había hecho una habitación sobre la terraza de su casa. Mortificaba su cuerpo y vestía de luto. Desde que enviudó ayunaba todos los días, salvo los sábados y sus vísperas, el primer día de cada mes y sus vísperas, y las fiestas y conmemoraciones de Israel (Jdt 8, 4-6).

1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

2.- ¿Cómo has celebrado la Navidad con los tuyos?

3.- ¿Qué cualidad aprecias más en los demás?

4.- ¿ Sabes ganarte  la confianza de los demás compartiendo sus preocupaciones?

Oración final:

                        Te doy gracias, Señor, de todo corazón,

                        quiero proclamar todas tus maravillas;

                        me regocijaré y exultaré contigo,

                        cantaré a tu nombre, oh Altísimo. ( Sal 9, 2 – 3 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


 

Madre de siete hijos, muy caritativa; a la muerte de su esposo se hizo religiosa, fundando un monasterio cisterciense, en el cual tomó hábito  al morir su marido en 1238. Canonizada en 1267: Santa Eduvigis, religiosa ( 1174 – 1243 ).Celebramos su fiesta el 16 de Octubre.


Testimonio

            Querido mío: …al final, cuando sentíamos los dos que tu vida se nos escapaba de entre los dedos, repartías tus últimos consejos a los hijos y a mí, apurando tu tiempo, queriendo comprender cada situación dolorosa que íbamos a vivir más adelante.

            Una tarde me dijiste: “Ante los mismos acontecimientos existen tantas reacciones como almas. Al principio serán días de estupor de abandono, de agobio.Esto es una reacción casi instintiva. Más adelante debéis ser dueños de vuestros sufrimientos, de vuestros actos y de vuestras respuestas”.

            Todo esto lo he entendido más tarde, con una lejanía y una serenidad que solamente proporciona el tiempo. Hoy lo he recordado al meditar la viudez de Judit: “Cada alma reacciona de manera distinta ante el mismo dolor”. ¿Querías que yo hubiese hecho como Judit? Creo que no.

Grupo viudas                                                                        Febrero

Oración: No desprecia la súplica del huérfano,

                        ni las quejas que le expone la viuda.

                Cuando las lágrimas de la viuda corren por sus mejillas,

                        ¿no acusa su clamor a quien las provoca?

                Dios escucha al que sirve de buen grado,

                        su plegaria llega hasta las nubes,

                La oración del humilde llega hasta las nubes,

                        y no para hasta alcanzar su destino. ( Eclo 35, 14 – 17).

1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

2 .- ¿Qué importancia tiene la religión en tu vida?

3.- ¿Cómo va tu vida de piedad?

Oración final:

            Bendeciré al Señor que me aconseja,

            ¡hasta de noche instruye mi conciencia!

            Tengo siempre presente al Señor:

            con él a mi derecha jamás sucumbiré.

            Por eso se me alegra el corazón, exultan mis entrañas,

            y todo mi ser descansa tranquilo;

            porque no me abandonarás en el abismo,

            ni dejarás a tu fiel sufrir la corrupción.

            Me enseñarás la senda de la vida,

            me llenarás de gozo con tu presencia,

            de felicidad eterna a tu derecha. ( Sal 17, 7 – 11).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


Madre de tres hijos que, tras la muerte de su esposo, vivió pobremente y fundó

un hospital, canonizada por Gregorio VII en 1235: Santa Isabel de Hungría ( 1207 – 1231).Celebramos su fiesta el 17 de Noviembre.


Testimonio

            Querido…ya sabes que comparto ratos de mi soledad con otras amigas que hemos vivido el mismo dolor de perder al amado. Hablamos de nuestros desvelos y sentimientos con libertad, de las ausencias que se palpan en el aire, de los recuerdos que son la riqueza de nuestras vidas, y todas con las mismas palabras calcadas, las mismas sonrisas y las mismas lágrimas, unidas por la figura del amado.

            Hoy hemos leído en la palabra de Dios: “El Señor no desdeña el gemido del huérfano ni a la viuda que derrama en Él sus quejas” y  nos hemos sentido reconfortadas, pensando que vosotros, los esposos, querríais vernos luchadoras, valientes, alegres, esperanzadas y vitales.

Grupo Viudas                                                                       Marzo

Oración:  Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella el discípulo a quien tanto quería, dijo a su madre: – Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: – Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió como suya (Jn 19,25-27).

      1.- ¿ Qué te sugiere la meditación de este texto?

      2.-  ¿Qué emoción tienes más difícil de controlar?

      3.- ¿Cómo vas a vivir la Semana Santa?

Oración final:

Yo te amo, Señor, mi fuerza.

                  Señor, mi roca y mi fortaleza, mi libertador;

                  Dios mío, mi peña, mi refugio, mi escudo,

                  mi fuerza salvadora, mi baluarte.

                  Invoco al Señor, digno de alabanza,

                  y me hallo a salvo de mis enemigos ( Sal 18, 1 – 4).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


Madre de seis hijos; a la muerte de su esposo, fundó el Instituto de la Visitación, que gobernó sabiamente: Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa ( 1572 – 1641). Celebramos su fiesta el 16 de Diciembre.


Testimonio

¡Hola, Miguel! Buenos días, hoy me he despertado perezosa. Me pesan los párpados, los pies, me pesan los recuerdos y me pesa el alma. No puedo levantarme, ni siquiera caerme de la cama. He vuelto mis ojos hacia tu lado y no te he visto. He extendido mi brazo lentamente y no he tocado tu hombro, no he sentido tu aliento y no he percibido el aroma ni el calor de tu cuerpo.

Desde la ventana de la alcoba de nuestras hijas he visto la calle cubierta de niebla y un escalofrío de tristeza ha recorrido todo mi cuerpo, como un relámpago, electrizando mis cabellos.

Mis ojos se han parado vagamente en las camas de nuestras dos pequeñas y como en una antigua película, lejana, han ido pasando los recuerdos, los agridulces recuerdos que son como los maderos que apuntalan una vieja y frágil vida.

He visto el despertar de un día lejano distinto al de hoy: unos besos en cinco caritas calientes y sonrosadas; un alboroto de prisas, bostezos, riñas, bromas, carcajadas y reniegos. ¡Un alubión de vida! El intento aroma de café recién hecho y a pan tostado que despierta los sentidos. La cascada de recomendaciones y consejos: ¡Abrígate!, ¡Estudia!, ¡Sed buenos!

Ahora, cada mañana, repaso las colchas de las camas arrugadas y beso las cinco almohadas perfectamente lisas y frías. No sé si toda una vida es suficiente para prepararnos a vivir con la soledad. Creemos que nunca va a llegar. Tú no te has ido del todo. Ha permanecido en mí tu rectitud, tu cariño, tu pensamiento, tu mirada, tus caricias, tu espiritualidad. Hoy, todo esto se lo ofrezco, junto a ti, al Señor, con todo mi amor.

Grupo viudas                                                                                          Abril

      Oración: Ellas salieron a toda prisa del sepulcro y, con temor pero con mucha  alegría, corrieron a llevar la noticia a los discípulos. Jesús salió a su encuentro y las saludó. Ellas se acercaron, se echaron a sus pies y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: -No temáis, id a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán ( Mt 28, 8-10).

      1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

      2.- ¿Qué es lo que más valoras de ti misma?

      3.- ¿Cómo he vivido o voy a vivir la Semana Santa?

Oración final:

      La ley del Señor es perfecta; es descanso para el hombre,

      El mandato del Señor es firme; hace sabio al ignorante;

      Los preceptos del Señor son rectos: dan alegría al corazón;

      El mandamiento del Señor es diáfano: da luz a sus ojos ( Sal 19, 8 – 9 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


Al morir su marido, el rey de Portugal, distribuyó sus bienes. Destacó por su espíritu de oración y fortaleza de ánimo: Santa Isabel de Portugal (1271 – 1336). Celebramos su fiesta el 4 de Julio.


Testimonio.

  Acaba de pasar la Semana Santa. Contemplar al Señor en la Pasión encajaba muy biencon los momentos en que nosotras nos encontramos, llenos de dudas, soledad, sufrimiento.

            Lo que más me ayuda es la oración: !Señor! Aquí estoy, no sé nada; no entiendo nada; !ayudame! !confórtame!.

Si el señor no viniese en mi ayuda mi alma moriría en el silencio. Me es difícil controlar todo lo relacionado con los últimos días de mi esposo. Me cuesta llegar a casa… el silencio…. no tener con quien compartir preocupaciones, decisiones, apoyo ante la inseguridad, fiestas familiares.

¿Cómo voy a celebrar así la Pascua?

En la reunión nos hemos comprometido a vivir la Pascua serenas, viviéndola con plenitud. Pensando que nuestros esposos están con el Señor. Con la esperanza puesta en la Resurrección.

Creo en un Dios vivo, infinitamente misericordioso y todo Amor.

            Creo que mi esposo está ya participando de la gloria de Dios y le pido que interceda   por todos nosotros para que un día podamos reunirnos con él en la casa del Padre.

            !Hasta pronto! mi amor.

Grupo Viudas                                                                             Mayo

      Oración: La religiosidad auténtica y sin tacha a los ojos de Dios Padre consiste en socorrer a huérfanos y viudas en su tribulación y en mantenerse incontaminado del mundo ( Sant 1, 27 ).

      1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

      2.- ¿Qué tal te encuentras en este grupo? ¿Qué es lo que más te gusta de él? ¿Cambiarías algo?

3.- ¿Sabes transmitir tus ratos de alegría para comunicar esperanza?

     ¿De qué manera?

Oración final:

            ¡Qué bueno es dar gracias al Señor,

            y cantar en tu honor, Altísimo!

            Publicar tu amor por la mañana,

            y tu fidelidad en las vigilias de la noche

            al son de la lira de diez cuerdas,

            con la melodía del arpa y del laúd.

            Tú me alegras, Señor, con tus acciones,

            y canto jubiloso por la obra de tus manos ( Sal 92, 2 – 5 ).

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.


            Sueca de nacionalidad, fue madre virtuosa de ocho hijos; después de enviudar, fundó una orden religiosa: Santa Brígida ( 1303 – 1373 ). Celebramos su fiesta  el 23 de Julio.


Testimonio

            Todas las situaciones por las que atraviesa mi vida me piden una respuesta de amor y entrega a los demás. Poner por obra la Palabra y no contentarme sólo con oirla. Le pido a Dios un corazón bueno capaz de olvidar mis penas, soledades … distinguir los verdaderos y falsos bienes. Y ¿por qué no? Contagiar alegría y esperanza. Consolar, acompañar, comprender a los que se sienten solos y necesitados.

En mi grupo todas tenemos la misma inquietud: salir adelante solas, sin causar problemas. El grupo nos ayuda a tener más fuerza. Nos respetamos, escuchamos, lloramos, nos reímos y sobre todo, hablamos con Dios y con nuestros esposos que los sentimos cerca. Estos sentimientos nos unen mucho.

Grupo viudas                                                                        Junio

            Oración: Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, que era muy anciana. Había estado casada siete años, siendo aún muy joven; después había permanecido viuda hasta los ochenta y cuatro. No se apartaba del templo, dando culto al Señor día y noche con ayunos y oraciones. Se presentó en aquel momento y se puso a dar gloria a Dios y a hablar del niño a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén ( Lc 2, 36-38).

            1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto?

            2.- ¿Te ha ayudado el grupo en seguridad, independencia, autonomía?

            3.- ¿Qué te ha parecido la conducción de este grupo? ¿Te sientes capaz de conducir otro igual?

Oración final:

Las olas de la muerte me envolvían,

            me aterraban torrentes destructores;

            los lazos del abismo me apresaban,

            la muerte me tenía entre sus redes.

            En mi angustia clamé al Señor,

            grité al Señor pidiendo auxilio.

            El escuchó mi voz desde su santuario,

            mi grito llegó hasta sus oídos ( Sal 18, 5-7).


Virrey de Cataluña y duque de Gandía, a la muerte de su esposa, se hizo jesuita, llegando a ser superior general: San Francisco de Borja, presbítero ( 1510 – 1572).  Celebramos su fiesta el 3 de Octubre.


Testimonio

            En alguna parte he leído hace poco: “La viudedad no es tu identidad. No dejes que te absorba.”. Pero yo no puedo estar contenta porque mi marido ha muerto. Solo tengo ganas de llorar o más bien: ya no me quedan lágrimas. Estaría todo el tiempo, callada, quieta, sin comer. Esto es una resaca insoportable. Es como si me hubiera emborrachado de dolor. Pero yo no tengo la culpa. No he elegido esto. Siento que esta situación me está dominando.

Estoy harta de que me digan: !animate!

Estoy agotada de creer, de seguir a ciegas y de invocar sin respuesta.

Me aconsejan tirarme sin paracaidas en Dios. Lo haré por cobardía porque no tengo otro asidero posible.

!Hágase tu voluntad! Aunque me parezca una plegaria carente de sentido porque, en el fondo, no me queda más remedio.

Estos días, sin embargo, he acudido al grupo. He captado allí un mensaje: no te encierres en tu dolor, en tu duda. Comparte conmigo que estoy a tu lado solo para escucharte, si quieres hablar.


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

           

            Ven Espíritu de Sabiduría, de entendimiento de ciencia,

            líbranos de nuestras cegueras y tinieblas, de nuestras dudas e indecisiones.

            de nuestros fanatismos y prejuicios.

            Llénanos de tu luz, gozosa luz, para que conozcamos la verdad,

            para que descubramos el misterio de la existencia,

            el misterio de cada persona y cada cosa, el misterio de Dios. Amén.

Grupo viudas  (2º curso)                                                       Octubre

                                               ACCIÓN DE GRACIAS

                        Oración: Cuando rodaron la piedra, Jesús, mirando al cielo, exclamó:

– Padre, te doy gracias, porque me has escuchado. Yo sé muy bien que me escuchas siempre; si hablo así es por los que están aquí, para que crean que tú me has enviado

( Jn 11, 41-42).

¿Cómo me interpela esta cita evangélica?

1.- ¿Cómo ha ido mi testimonio durante este verano?

– a nivel humano

– a nivel cristiano

2.- ¿De qué manera agradezco lo que hacen los demás por mí?

– familia

– amigos

– vecinos

3.- ¿Qué puedo mejorar en este sentido?

4.- Desde vuestra experiencia matrimonial ¿Cómo ayudaríais a que los matrimonios vivieran con más intensidad su vida matrimonial y fueran más felices?

Oración final:

                        ¡Cantad al Señor, fieles suyos, dad gracias a su santo nombre!

                        Porque su ira dura un instante; y su favor, toda la vida:

                        por la tarde nos domina el llanto, por la mañana todo es júbilo.

                        Yo decía cuando estaba seguro:”No fracasaré nunca”.

                        Tu favor, Señor, hizo de mí una fortaleza inexpugnable;

                        pero escondiste tu rostro, y quedé desconcertado.

                        A ti clamo, Señor; a ti, Señor mío, te suplico.

                        ¿Qué ganas con mi muerte, con que yo baje a la tumba?

                        ¿Te dará gracias el polvo o pregonará tu fidelidad?

                        ¡Escucha, Señor, ten compasión de mí, Señor, ven en mi ayuda!

                        Tu cambiaste mi luto en danzas

                        me quitaste el sayal y me vestiste de fiesta;

                        por eso te canto sin descanso:

                        Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. (Sal 30, 5-13)

Grupo viudas (2º curso)                                                  Noviembre

                                         HUMILDAD

      Oración: Finalmente, tener todos el mismo pensar; sed compasivos, fraternales, misericordiosos y humildes. No devolváis mal por mal, ni ultraje por ultraje; al contrario, bendecid, pues habéis sido llamados  a heredar la bendición ( 1 Pe 3, 8-9).

      ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

1.- ¿Qué testimonio he dado este mes pasado en relación con el agradecimiento?

2.- Sin faltar a la verdad ¿Me siento realmente humilde? ¿Cómo me manifiesto con

–          mi familia

–          mi entorno cercano: equipo, amigos íntimos, etc.

–          mi entorno lejano?

      3.- ¿Cómo me ven los demás en este sentido?

      4.- ¿Qué tendría que rectificar para vivir más conforme al Evangelio?

Oración final: María, pequeña María,

                        tú eres la brisa suave de Elías,

                        el susurro del Espíritu de Dios.

                        Tú eres la zarza ardiente de Moisés

                        que llevas al Señor y no te consumes.

                        Tú eres el lugar junto a mí

                        que mostró el Señor a Moisés,

                        tú eres la hendidura de la roca

                        que Dios cubre con su mano

                        mientras que pasa tu gloria.

                                                                       (Kiko Argüello).

Grupo viudas  (2º curso)                                                       Diciembre

                                                  ADVIENTO

            Oración: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra la angustia se apoderará de los pueblos, asustados por el estruendo del mar y de sus olas. Los hombres se morirán de miedo, al ver esa conmoción del universo; pues las potencias del cielo quedarán violentamente sacudidas. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantar la cabeza, porque se acerca vuestra liberación ( Lc 21, 25-28).

            1.- ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            2.- ¿Cómo han ido mis testimonios sobre la humildad?, con

–          mi familia

–          mi equipo

–          mi entorno

3.- ¿Cómo voy a celebrar el tiempo de Navidad?

Oración final: “Si me voy antes que tú”

Si me voy antes que tú,

no llores por mi ausencia;

alégrate por todo lo que hemos amado juntos.

No me busques entre los muertos,

donde nunca estuvimos;

encuéntrame en todas aquellas cosas

que no habrían existido

si tú y yo no nos hubiéramos conocido.

Yo estaré a tu lado, sin duda alguna,

en todo lo que hayamos creado juntos;

en nuestros hijos, por supuesto,

pero también en el sudor compartido en el placer,

en el sudor del trabajo y en las lágrimas

que intercambiamos.

Y en todos aquellos que pasaron a nuestro lado,

que irremediablemente recibieron algo de nosotros

y llevan incorporado – sin notarlo ni ellos ni nosotros –

algo de mi y algo de ti.

También nuestros fracasos,

nuestras indolencias y nuestros pecados

serán testigos permanentes de que estuvimos vivos

y no fuimos ángeles sino humanos.

No te ates a los recuerdos ni a los objetos,

porque dondequiera que mires que hayamos estado,

con quienquiera que hables que nos conociese,

allí habrá algo mío;

aquello sería muy distinto, quizá inapreciablemente distinto,

pero indudablemente distinto,

si no hubiéramos aceptado

vivir juntos nuestro amor durante tantos años.

El mundo estará siempre salpicado de nosotros.

No llores mi falta, porque sólo te faltará

mi palabra nueva y mi calor de ese momento.

Llora, si quieres,

porque el cuerpo se llena de lágrimas

ante todo aquello que es más grande que él,

que no es capaz de comprender,

pero que entiende como algo grandioso;

porque, cuando la lengua no es capaz

de expresar su emoción,

ya sólo pueden hablar los ojos.

Y vive.

Vive creando cada día y más antes.

Porque yo no sé cómo,

pero estoy seguro de que mi otra presencia

yo también estaré creando junto a ti,

y será precisamente en ese acto

de traer algo que no estaba,

donde nos habremos encontrado.

Sin entenderlo muy bien, pero así.

Como los granos de trigo,

que no entienden que su compañero

muerto en el campo

haya dado vida a muchos nuevos compañeros.

Así, con esta esperanza,

deberás continuar dejando tu huella,

para que, cuando tu muerte

nos vuelva a dar la misma voz,

cuando nuestro próximo abrazo

nos incorpore ya sin ruptura a la Única Creación,

muchos puedan decir de nosotros:

“Si no nos hubieran amado,

el mundo estaría aún más atrás”.

Grupo viudas  (2º curso)                                                       Enero

                                      ORACIÓN

Oración: Entonces Jesús le dijo: – ¡Mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda lo que pides. Y desde aquel momento quedó curada su hija ( Mt 15, 28).

¿Cómo me interpela la lectura de este pasaje?

1.- ¿Cómo ha ido mi testimonio en relación con la Navidad?

                        – con mi familia

                        – con los de mi entorno

                        – con los más necesitados

            2.- ¿Cómo va mi oración de la mañana, ofrecimiento de obras, etc.?

            3.- ¿Qué tengo que modificar en este sentido?

Oración final: Aún puedo ser útil

Así lo esperan mis hijos y mis nietos:

que les borde, les teja, les regale…

Mis ojos ya son frágiles, Tú sabes;

pero ¿quién se resiste a tanta espera?

Estoy aquí mientras el sol se pone,

viendo el mundo pasar.

Estoy envejeciendo tratando de ser útil,

de consumir las metas que me tienen propuestas.

Tú me trajiste acá.

Tú, que aún me aceptas, me sueñas,

me sostienes, me limitas,

acepta mis últimos servicios,

que acaso nadie entienda ni agradezca.

Pasará el tiempo.

Lo mejor vendrá, y vendrás Tú

para firmar mi vida y dar el visto bueno.

Me dirás: “He dispuesto ya de ti”.

Te diré: “Allá voy, ¡no tengo miedo!”.

  Grupo viudas (2º curso)                                                                  Febrero

                                    SUFRIMIENTO

 Oración: Decía: -¡Abba, Padre! Todo te es posible. Aparta de mi esta copa de amargura. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú.

Volvió y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: – Simón, ¿duermes? ¿No has podio velar ni siquiera una hora?. Velad y orad para que podáis hacer frente a la prueba; que el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil (Mc 14, 36-38).

¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

 1.- Cómo ha ido mi oración de la mañana, mis buenos días al Señor?

            – oración corta

            – un cuarto de hora

            – sola o acompañada

            – oración, meditación, contemplación

 2.- ¿Cómo es mi postura ante el sufrimiento?

            – rechazo

            – abatimiento

            – aceptación

 3.- ¿Qué he de modificar en este aspecto? ¿ Cómo?

 Oración final: Señor Jesús, te pido dos gracias

                        para que me las concedas antes de que muera:

                        la primera, que sienta en el alma y en el cuerpo,

                        en la medida de lo posible, el dolor, que tú dulce Jesús,

                        soportaste en la hora de la crudelísima pasión;

                        la segunda, que sienta en mi corazón, en la medida de lo posible,

                        ese extraordinario amor que a ti, Hijo de Dios,

                        te abrazaba hasta el punto de soportar de buen grado por nosotros,

                        pecadores, una pasión tan terrible.

                                                                                  (Francisco en el Albernia).

              Grupo viudas  (2º curso)                                                       Marzo

                                       VOLUNTAD DE DIOS

 

            Oración: Yo no puedo hacer nada por mi cuenta. Juzgo según lo que Dios me dice, y mi juicio es justo, porque no pretendo actuar según mi voluntad, sino que cumplo la voluntad del que me ha enviado ( Jn 5, 30).

             ¿Qué me sugiere la voluntad de este texto?

 1.- ¿Cómo ha ido mi oración por la mañana?

            – constancia

            – tiempo

            – profundidad

2.- ¿Cómo ha ido mi testimonio sobre el sufrimiento?

            – conmigo misma

            – ante los cercanos

            – ante los más alejados

 3.- ¿Hago de mis días una oración constante al Señor? ¿Cómo?

 4.- ¿Qué me cuesta aceptar más de la voluntad del Señor?

 5.- ¿Cómo podría superarlo?

  Oración final: Padre mío, me abandono en ti.

                        Haz de mi lo que te agrade.

                        Te agradezco lo que hagas de mi.

                        Estoy dispuesto a todo

                        con tal de que se cumpla tu voluntad en mi

                        y en todas tus criaturas.

                        No deseo nada más, Dios mío.

                        Pongo mi alma en tus manos.

                        Te la doy, Dios mío,

                        con todo el amor de mi corazón,

                        porque te amo.

                        Y es para mi una exigencia amorosa el darme,

                        ponerme en tus manos sin medida.

                        Con una confianza infinita

                        porque tú eres mi Padre ( Carlos de Foucauld).

Grupo viudas  (2º curso)                                                                  Abril

                                                ADORACIÓN

            Oración: Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está por encima de todo nombre, para que ante el nombre de Jesús doble la rodilla todo lo que hay en los cielos,, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor, Para gloria de Dios Padre  ( Flp 2, 9-11).

             ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             1.- ¿Cómo ha ido en este mes la aceptación de la voluntad de Dios?

             2.- ¿De qué manera se ha inculcado en mi la adoración al Señor?

                        – a su nombre

                        – al templo

                        – a la Eucaristía, etc.

             3.- ¿Esta aceptación y respeto lo hago extensivo también a mi prójimo?

                        – familia

                        – familia extensa

                        – amigos y conocidos

             4.- ¿Cómo le doy las buenas noches al Señor?

                        – con una simple oración

                        – con un examen profundo del día pasado

                        – con un estudio reflexivo de un texto evangélico o libro que me ayuda

             5.- ¿En qué he de cambiar para que todo esto sea más grato a los ojos de Dios?

Oración final: Recibe, Señor

                        Recibe, Señor, nuestros miedos

                        y transfórmalos en confianza.

                        Recibe, Señor, nuestro sufrimiento

                        y transfórmalo en crecimiento.

                        Recibe, Señor nuestro silencio

                        y transfórmalo en adoración.

                        Recibe, Señor nuestras crisis

                        y transfórmalas en madurez. Amén.

 Grupo viudas  (2º curso)                                                       Mayo

                                          ESPERANZA

      Oración: Vivid alegres por la esperanza, sed pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración ( Rom 12, 12 ).

      ¿Cómo me interpela la meditación de este texto?

       1.- ¿Cómo ha ido durante este mes la adoración al Santísimo?

                  ¿Cómo se ha manifestado?

       2.- ¿Sé vivir realmente la alegría porque la soporta la esperanza?

                  ¿En qué se nota?

       3.- ¿Soy consciente de que teniendo paciencia soporto mejor las contrariedades? ¿En qué casos concretos?

       4.- ¿En qué situaciones me he de controlar más para vivir esta virtud?

 Oración final: El que seamos cristianos

                        es por la fe y la esperanza,

                        pero es necesaria la paciencia

                        para que lleguen…a dar fruto…

                        La esperanza y la paciencia son necesarias

                        para completar en nosotros

                        lo que hemos empezado a ser,

                        y para conseguir, por concesión de Dios,

                        lo que ofrecemos y esperamos. ( S. Cipriano)

Grupo viudas  (2º curso)                                                                   Junio

                                                            DON DE DIOS

             Oración: Jesús le respondió: – Si conocieras el don de Dios y quien es el que te pide de beber, sin duda que tú misma me pedirías a mi y yo te daría agua viva ( Jn 4, 10).

             ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             1.- ¿Cómo he ido ejercitando la virtud de la esperanza? ¿En qué se ha manifestado?

             ¡Si tú supieras…! Si conocieras el don de Dios, decía una tarde Cristo a la samaritana. Pero ¿qué don de Dios es ése sino él mismo?. El discípulo amado nos dice: Vino a su casa, pero los suyos no le recibieron. ¡Si conocieras el don de Dios?

            Hubo una criatura que conoció ese don de Dios, una criatura que no desperdició nada de él, una criatura tan pura, tan luminosa que parecía ser  la luz misma: speculum isticiae…Virgo fidelis. Es la Virgen fiel, la que guardaba todas aquellas cosas en su corazón ( Lc 2, 51).

                                                                       (Bta. Isabel de la Trinidad)

             2.- ¿Cuál es mi conocimiento del don de Dios?

             3.- ¿Hasta dónde me fío de Él?

             4.- ¿Cómo trato de imitar a María en este aspecto?

 Oración final: ¡ESA AGUA, ESA AGUA!

                         El agua que nace

                        de tu pecho herido,

                        ¡Esa agua, esa agua!

                        ¡Dios mío!

                         Solamente esa agua

                        dulce de tu río

                        me quita la sed

                        y el sentido.

                                                           (Francisco Contreras)

                   Movimiento Familiar Cristiano

                  Equipos de Viudas

                  Zaragoza

Equipo Mapy                                                                                          Junio – 2006

                  Evaluación Curso 2005-06

1.- Después de haber pasado todo este curso ¿Cómo te has encontrado a nivel personal?

      Valorar de 1-10:……….

      …………………………..

      …………………………….

      ……………………………..

2.- Después de haber trabajado, orado y meditado conjuntamente entre todas ¿Cómo te has encontrado dentro del equipo?

      Valorar de 1-10:…………..

      ……………………………

      ……………………………

      ……………………………

3.- ¿Cómo valorarías vuestra amistad?

      Valorar de 1-10:………………….

      ……………………………………

      ……………………………………

      ……………………………………

4.- ¿Cómo querrías continuar de cara al próximo curso?

Gracias. No firmar


Oración inicial para todos los meses:

                                                         ¡VEN ESPÍRITU SANTO!

             Ven, Espíritu de consejo, de prudencia, de tolerancia, de paciencia, ayúdanos a ser guía para el que duda, maestro para el que no sabe, sostén para el que vacila, estímulo para el inmaduro. Y enséñanos a saber dudar, a dejarnos aconsejar, a pedir tu luz, a ser dócil a tus inspiraciones.

             Grupo viudas (3º curso)                                                        Octubre

 

    VISITA DE JESÚS

           Oración: Según iban de camino, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía Marta una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio estaba atareada con los muchos quehaceres del servicio. Entonces Marta se acercó a Jesús y le dijo: – Señor, ¿No te importa que mi hermana me deje sola en la tarea? Dile que me ayude ( Lc 10, 38-40).

 ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

 Seguramente Jesús estaba cansando del camino. Y entraría en Betania para descansar. En aquella casa encontraba amistad, había confianza mutua. Estaba a gusto, en paz. – ¿Cómo recibo yo a Jesús? Él está a mi puerta y llama, en ocasiones con fuerza. ¿Suelo abrirle para que entre y se siente a cenar conmigo? A veces lo dejo pasar de largo. “Mañana le abriré…” Tengo cosas importantes que hacer ahora. Y Él no se queja.

 1.- ¿Cómo he vivido el don de Dios durante este verano?

 2.- ¿Hasta qué punto estoy abierta a las llamadas oportunas / inoportunas?

 3.- ¿Qué puedo modificar en este sentido?


Oremos por nuestras necesidades y por las de nuestros hermanos…

 

Oración final: Señor Jesús: A fuerza de mirarte y escucharte, quiero descubrir y experimentar ese gran Amor que te ha llevado a entregarte, a darme tu misma Vida.

Aunque pobre, quiero darte la mía, en una entrega abierta a los hermanos;

Contemplar en ti los rostros de la humanidad entera, grabados en tu Corazón;

Saber reconocerte en los acontecimientos que viva y en toda la creación.

Que desde lo más hondo de mi ser se eleve hacia Ti y recibas la adoración, la alabanza y la intercesión de mi vocación completa. ( una monja común)

Grupo viudas (3º curso)                                    Noviembre

PRESENCIA DE DIOS

             Oración: Señor, tú me examinas y me conoces, sabes cuando me siento o me levanto, desde lejos penetras mis pensamientos. Tú adviertes si camino o si descanso, todas mis sendas te son conocidas. No está aún la palabra en mi lengua, y tú Señor ya la conoces. Me envuelves por detrás y por delante, y tus manos me protegen. Es un misterio de saber que me supera, una altura que no puedo alcanzar ( Sal 139, 1-6 ).

             ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             La experiencia de la presencia de Dios en la naturaleza, en la historia y en mí, es fundamental. Es sustancia de fe. Tengo que lograr vivirla, sentirla día y noche, notarla cuando trabajo o cuando descanso, gozar de ella cuando rezo o cuando amo. ¡Siempre!. Las veinticuatro horas del día.

             1.- ¿Cómo he tratado de vivir la visita de Jesús?

–          circunstancias

–          acontecimientos

–          personas

            2.- ¿De qué forma puedo profundizar en la presencia de Dios en mi vida

            3.- ¿Cómo voy a tratar de manifestarla? ¿A qué me compromete?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos…

 

Oración final: Tú formaste mis entrañas,

me tejiste en el vientre de mi madre.

Te doy gracias porque eres sublime,

tus obras son prodigiosas.

Tú conoces lo profundo de mi ser,

nada mío te era desconocido

cuando me iba formando en lo oculto

y tejiendo en las honduras de la tierra.

Tus ojos contemplaban mis acciones,

todas ellas eran escritas en tu libro,

y los días que me asignaste, antes de existir.

¡Oh Dios, qué profundos son tus designios,

qué incalculable su conjunto!

Si los cuento son más que arena,

y aunque termine, aún me quedas tú ( Sal 139, 13-18 ).

Grupo viudas (3º curso)                                 Diciembre

 

         ALEGRÍA

Oración: Cantaré al Señor toda mi vida, tocaré para mi Dios mientras exista. ¡Ojalá le sea agradable mi canto! Yo pondré mi alegría en el Señor (Sal 104,33-34).

¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

1.- El descubrir la presencia de Dios ¿ha sido fuente de alegría papa mi? ¿Cómo?

2.- ¿ De qué manera puedo manifestar mi alegría?

3.- ¿ Cómo voy a transmitirla a los demás en estos días de Navidad?

            – familia

            – amigos

            – olvidados, etc.


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos…

 

Oración final: A la nanita, nana                                 que lo arrullen la luna

duérmete niño                                           y los luceros,

la patera es chiquita,                             que se callen las olas,

grandes los sueños…,                           que calle el viento…

que Jesús y María                               Cuando lleguemos, niño,

también se fueron,                                   cuando lleguemos

huyendo de un Herodes                                   comerás pan de trigo

al extranjero…,                                       y hasta cordero…

huyendo de un Herodes                                   que es Navidad, mi vida,

el Dios Eterno…,                                    y el Dios del cielo

nosotros por el hambre,                                   sólo quiere una cosa:

Él por el miedo,                                     que nos amemos…,

nosotros en patera,                                     que Jesús y María

Él en jumento…                                    también se fueron,

Tu papá va remando                            huyendo de un Herodes

y yo te velo…,                                       al extranjero…

los Herodes y el hambre                        A la nanita, nana,

quedaron lejos…,                             duérmete, cielo

Que se duerme mi niño,

se está durmiendo,                                    (Alfonso Valverde)

 

 Grupo viudas (3º curso)                                            Enero

 

             ENFERMEDAD

Oración: Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas: – Si quieres, puedes limpiarme. Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: – Quiero, queda limpio. Al instante le desapareció la lepra y quedó limpio (Mc 1,40-41).

¿ Qué me sugiere la meditación de este texto ?

 1.- ¿ Cómo he tratado de hacer llegar mi alegría a los demás?

–          circunstancias

–          acontecimientos

–          con familiares

–          con otras personas

 2.- ¿De qué manera puedo descubrir el rostro de Dios en la enfermedad?

 3.- ¿Cómo puedo  ayudar a los demás a superar su dolor, enfermedad, achaques, etc.?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos…

Oración final:  El ángel del dolor visitó mi casa.

                        Era hermoso y radiante.

                        Era hijo de Dios.

                        Era, aunque no lo creáis,

                        el más alegre de cuantos conocí.

                        Entró por mis jardines y acarició mi sangre.

                        Riéndose cortó una de mis alas de trabajo,

                        pero dejó intactas las de la ilusión y el coraje.

                        Me dijo:

                        “Ahora empieza la segunda parte de tu vida,

                        gemela de la otra, aunque algo tartamuda.

                        Vive. No gastes tus horas en hacerte preguntas.

                        Reordena tu escala de valores:

                        Pon en primera fila la amistad

                        (tras la fe, se entiende)

                        y recuerda que Dios es bueno,

                        que el hombre es mucho mejor de lo que él cree,

                        que el mundo está bien hecho

                        y que vas a vivir hasta los topes

                        el gozo mientras vivas,

                        porque resulta que el ángel del dolor y el de Belén

                        son el mismo”

                                                           (José Luis Martín Descalzo)

                                    Grupo viudas (3º curso)                                                                    Febrero

                                                           HAMBRE Y SED

             Oración:  Derribó de sus tronos a los poderosos   y ensalzó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada ( Lc 1, 52-53).                                 

                                   ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             El comprar se ha convertido para no pocos en uno de los actos más importantes de la vida. Hay que estar al día, llevar lo último, poseer el modelo recién salido del mercado. La persona termina viviendo sólo para consumir cosas, vestidos, coches, bebidas, revistas, televisión…

               1.-  ¿He intentado ayudar a los demás en su dolor, achaques, enfermedad, etc.?

               2.-    Si el ambiente que me rodea me inclina al consumismo, ¿Cómo me veo yo en

        este sentido?

3.- ¿ Cómo me planteo yo el compartir?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos.

 Oración final: Préstanos, María, tus oídos,

                        para escuchar y guardar la Palabra en el corazón,

                        “como Tú”, toda nuestra vida.

                        A nosotras,

                        no nos resulta fácil dejarnos hacer por la Palabra.

                        Confiamos mucho en nuestra inteligencia y prepotencia.

                        Estamos lejos de una actitud de pobres

                        Abiertas a la sorpresa de Dios.

                        Enséñanos María, a ser oyentes de la Palabra.

                        Prepara nuestras vidas a la acción del Espíritu Santo.

                        Y despierta cada mañana nuestros oídos para escuchar

                        Palabras de vida.

                                     Grupo viudas (3º curso)                     Marzo

                                                              AMOR A DIOS

Oración:Más vale ración de verduras con amor, que toro cebado con rencor ( Prov 15, 17 )

¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

1.- ¿ Cómo ha sido mi testimonio en relación con la austeridad?

– Conmigo misma

– Con regalos a hijos, nietos, etc.

                2.- ¿Cómo va mi relación con Dios? ¿Hasta qué punto me dejo guiar por Él?

      ¿Me dejo llevar por la inspiración del Espíritu?

3.- ¿De qué forma voy a vivir más intensamente esa relación y se va a manifestar en         la entrega a los demás?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos.

 Oración final: ¡ TARDE TE AMÉ, hermosura tan antigua y tan nueva;

                        Tarde te amé!

                        Y he aquí que tú estabas dentro de mí, y no fuera.

                        Por fuera te buscaba; y deforme como era,

                        Me lanzaba sobre esas cosas hermosas que tú creaste.

                        Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo.

                        Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera.

                        Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera.

                        Exhalaste tu perfume, y respiré,

                        Y suspiro por ti.

                        Gusté de ti, y siento hambre de ti.

                        Me tocaste, y abráseme en tu paz.  ( San Agustín )

                           Grupo viudas  (3º curso)                                                       Abril

                                                                TRISTEZA

             Oración: ¿Hasta cuándo, Señor, me tendrás olvidado?

                          ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?

                          ¿Hasta cuándo he de andar angustiado,

                          con el corazón apenado todo el día?

                          ¿Hasta cuándo prevalecerá mi enemigo?  ( Sal 13, 2-3).

           ¿Cómo me interpela la meditación de este texto?

             1.- ¿Cómo he sentido el amor de Dios, durante este mes pasado?

             2.- ¿Con qué intensidad de dramatismo vivo esta tristeza en algunos momentos de mi vida? ¿Me encierro en mi pena o trato de superarla?

             3.- ¿ De qué manera puedo ayudar a los demás en estas situaciones?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos.

Oración final: Hay alegría de ser sano                                   Aquél el que critica, éste el que                                 Y la alegría de ser justo;                 destruye; se tú el que sirve.

                        pero hay, sobre todo, la inmensa,

                        la hermosa alegría de servir.               El servir no es una faena

                                                                                  de seres inferiores.

                        Qué triste sería el mundo                    Dios, que es el fruto y la luz, sirve.

                        si todo en él estuviera hecho,             ¡Podría llamarse el que sirve!

                        si no hubiera un rosal que plantar       Y tiene sus ojos en nuestras manos

                        y una empresa que emprender.                      Y nos pregunta cada día:¿Serviste hoy?

                                                                                  ¿A quién? ¿Al árbol? ¿A tu hermano?

                        No caigas en el error de creer             ¿A tu madre?¿Al enfermo?¿Al anciano?

                        que sólo se hacen méritos

                        con los grandes trabajos,

                        hay pequeños servicios.

                        arreglar una mesa, ordenar

                        unos libros, peinar a una niña.          ( Gabriela Mistral)

                                        Grupo viudas ( 3º curso)                                                                   Mayo

                                                           CONSOLAR

             Oración: Gritad, cielos, de gozo; salta, tierra, de alegría; montes, estallad de júbilo, que el Señor consuela a su pueblo, se apiada de sus desvalidos (Is 49,13).

                                   ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             El apóstol Pablo, sentó las bases de una teología de la consolación: a través de una prueba tan terrible como la muerte, descubrió que la consolación brota de la desolación misma cuando ésta se une al sufrimiento de Cristo.

            1.- ¿Hasta qué punto he podido mitigar la tristeza, la pena, el sufrimiento ajeno?

             2.- ¿En qué medida puedo apiadarme de los desvalidos?

             3.- ¿A quién o a quienes de mi entorno voy a consolar?


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos…

 Oración final:

                         Estoy cansada, Señor,

                        y cada día, dame fuerzas.

                         Las necesito,  me siento más débil

                        En silencio.

                        voy recordando mi vida.

                        Gracias, Señor, por tantas cosas

                        como en ella he recibido.

                        Gracias por las personas

                        que me acompañan.

                        Señor, el orgullo me ciega.

                        Me creo mejor que las demás.

                        Me gusta que me sirvan y ayuden,

                        y, sin embargo, me cuesta

                        entregarme y desvivirme por ellos.

                        ¡Perdóname, Señor!

                                              Grupo viudas ( 3º curso)                                                    Junio

                                                            PAZ

 

            Oración: Voy a escuchar lo que dice Dios: el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, para que no vuelvan a cometer locuras. Si, la salvación está cerca de los que le honran , la gloria habitará en nuestra tierra; el amor y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fidelidad surge de la tierra, y la justicia se asoma desde el cielo (Sal 85, 9-12).

                        ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

             1.- ¿ De qué manera he podido llevar el consuelo a algunas personas?

             2.- ¿ Cómo veo esa paz que anuncia el Señor?

             3.- ¿ De qué manera la puedo vivir yo?

             4.- ¿ Y llevarla a los demás?

                        -acciones concretas


Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

 Oración final:

Señora del Almendro

             Almendro sin par, sin varón, sin azada.

                        Llena eres de gracia

                        Y de pájaros de cien colores.

                        El Señor es contigo y te da sombra.

                        Bendita tú entre todos los árboles,

                        Más allá que el ciprés, más fecunda

                        Que la higuera,

                        Más incorruptible que el cedro.

                        Y bendito es el fruto de tu rama, Jesús.

                        Santa María. Madre de Dios,

                        Ruega por nosotros, pecadores,

                        Ahora y en la hora de nuestra cosecha. Amén.

 Equipo Viudas: María Luisa                                                       Junio – 2005

Curso 2004 .- 2005: Evaluación

 Oración comunitaria: Asimismo el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, y es el mismo Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables. Por su parte, Dios, que examina los corazones, conoce el sentir de ese Espíritu, que intercede por los creyentes según su voluntad ( Rom 8, 26 – 27 ).

Contestar a las  siguientes preguntas:

 1.- ¿Cómo te has encontrado durante este curso a nivel personal ? Valorar de 0 a 10:

            Explicar:

 2.- ¿Cómo te has encontrado dentro de tu equipo?. Si te ha ayudado, si han contado       contigo, si te han ayudado a solucionar tus problemas.

3.- ¿Cómo te gustaría continuar el curso próximo?

            Temas a tratar:

 Gracias por tu colaboración, no firmar.


Espiritualidad

La actitud ante la oración o los actos de piedad, la convivencia con los demás o simplemente la capacidad para estar en silencio pueden dar pistas sobre la “temperatura” de la vida espiritual de cada uno.

   TEST

¿Cómo está tu espiritualidad?

Aunque la fe no se puede medir, estas preguntas pueden ayudar a saber como está nuestra vida espiritual.

 

1.- ¿Te cuesta mucho mantenerte en silencio y cuando estás a solas prefieres prender todos los electrodomésticos que hay en casa?

2.- ¿ Acostumbras a dedicar tiempo para orar en algún momento del día?

3.- ¿Los domingos asistes a Misa y compartes con la familia?

4.- ¿Aborreces los actos de piedad y huyes de todo lo religioso porque te da aburrimiento?

5.- ¿Sufres de ansiedad continuamente y el mal genio se apodera de ti con facilidad?

6.- ¿Vives bien, pero sientes que tu vida está vacía y algo te hace falta?

7.- ¿Disfrutas el tiempo a tope y te alcanza para todo?

8.- ¿Eres tolerante y encuentras el lado positivo a las situaciones molestas?

9.- ¿Vives criticando a los demás y te afanas por imponer tu criterio en todo?

10.- ¿Sientes que Dios no te escucha, no te quiere o se olvidó de ti?

11.- ¿Eres capaz de reconocer tus errores y de pedir perdón?

12.- ¿Das gracias a Dios y a los demás por los favores recibidos?

 

 Su nivel de estrés

 

            Si durante los últimos 12 meses…

 

1.- Ha fallecido su cónyuge……………………………………SI — NO —

2.- Se ha separado……………………………………………….SI — NO —

3.- Se ha divorciado……………………………………………..SI — NO —

4.- Se ha casado……………………………………………………SI — NO —

5.- Se ha reconciliado con su pareja………………………….SI — NO —

6.- Ha roto un noviazgo o compromiso……………………..SI — NO —

7.- Se ha enamorado o ( ha iniciado una relación íntima) SI — NO —

8.-.Se ha quedado embarazada deseándolo…………………..SI — NO —

9.- Ha tenido un embarazo no deseado…………………………SI — NO —

10.- Se ha sometido a un aborto provocado…………………..SI — NO —

11.- Ha sufrido un aborto espontáneo…………………………..SI — NO —

12.- ¿Ha mantenido relaciones sexuales fuera del matrimonio? SI — NO —

13.- ¿ Ha roto con la persona con la que mantenía una relación

sexual extraconyugal……………………………………………SI — NO —

14.-¿Ha sufrido dificultades sexuales?……………………………..SI — NO —

( de OCU, 293 )

Equipo: María Luisa (IV)                                                                   Octubre – 2005

                     ORACIÓN

 

Oración: Y el Señor contestó a Moisés: – Haré lo que me pides, porque gozas de mi protección y eres mi hombre de confianza ( Ex 33, 17 ).

 

¿ Qué me sugiere la meditación de este texto?

 

1.- ¿Me he acordado de acoger, ayudar, consolar a los demás durante este verano?

¿De qué manera?

 

2.- ¿Cómo veo esa oración de Moisés con el Señor?

 

3.- ¿Cómo podría llegar yo a alcanzar ese grado de amistad con el Señor?

 

———————

 

Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos.

 

Oración final:

Ven, Espíritu Santo,

y enséñanos a callar,

a hacer del silencio oración,

a dejar que crezcan las raíces de nuestro corazón,

a convertirnos  en árbol portador de frutos

para todos cuantos tienen hambre y sed de amor.

 

Ven, Espíritu Santo,

y danos fuerza para ser capaces de detenernos

y escuchar murmullo de la Palabra de Vida;

haz de nosotras un árbol sólidamente plantado

junto a una corriente de agua

y que dé fruto abundante.

 

Ven, Espíritu Santo,

y arráiganos en el amor del Dios vivo,

a fin de que en cada una de nuestras estaciones,

hasta el anochecer de nuestra vida,

sean un árbol fecundo y florido. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

Equipo María Luisa ( IV)                                                       Noviembre – 2005

 

FE

 

            Oración: Fijos los ojos en Jesús, autor y perfeccionador de la fe, el cual, animado por el gozo que le esperaba, soportó sin acobardarse la cruz y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios ( Heb 12, 2 ).

 

¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

 

1.- ¿Cómo he llegado a experimentar ese grado de amistad con mi Señor?

¿En qué situaciones? Oración, en soledad, en la adoración al Santísimo…

 

2.- Todos tenemos que llevar una cruz, ¿De qué manera consigo llevarla con más garbo?

 

3.- ¿De qué forma puedo ayudar a los demás a llevar su cruz?

 

———————

 

Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

 

Oración final: Ven, Espíritu Santo,

y enséñanos a orar, a arraigar profundamente,

a conocer las capas subterráneas de nuestro corazón,

a escuchar tu canción secreta,

para que aprendamos a acoger tu amor,

que mantendrá verdes las hojas de nuestra vida.

 

Ven, Espíritu Santo,

y danos valor para ahondar más allá

de los estratos de arcilla,

para superar nuestras muchas zonas estériles,

para eludir pacientemente los guijarros y las piedras,

pues la solidez del árbol depende de su arraigo

en el espesor de la tierra.

 

Ven, Espíritu Santo,

y haz de nosotras un árbol sólido y bien aireado

cuya savia brote de las raíces del corazón,

pues los hombres necesitan la paz y el frescor

de árboles bien vivos. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

Equipo María Luisa     (IV)                                                    Diciembre – 2005

 

EVANGELIZAR CON MI VIDA

 

Oración: En tiempo de Salmanasar hice muchas limosnas a mis herrmanos, a los de mi raza. Daba mis alimentos a los que tenían hambre y mis ropas a los que estaban desnudos. Y si veía a alguno de los de mi raza muerto y abandonado tras las murallas de Nínive, los enterraba ( Tob 1, 16 – 17).

 

¿Cómo me interpela la meditación de este texto?

 

1.- ¿ De qué manera he podido ayudar a los demás a llevar su cruz?

 

2.- ¿Cómo pienso que puedo colaborar en evangelizar a los de mi familia?

-nuclear y

-extensa

 

3.- ¿Y evangelizar a los demás?

 

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Oremos por nuestras necesidades y las de los hermanos

 

Oración final: Suavemente esmaltado de rocío, gime el viento que

empuja al día hacia el ocaso.

Me entretuve en encender la hoguera.

La vida es lluvia paciente, hielo olvidado,

que apaga poco a poco los fuegos más violentos.

El tiempo acaba siempre cerrando las heridas.

                        La paz regresará al hogar. ( Carmen Serna)

Equipo María Luisa     (IV)                                                    Enero – 2006

                                               EPIFANÍA DEL SEÑOR

            Oración: Al ver la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con su madre María y lo adoraron postrados en tierra. Abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra ( Mt 2, 10 – 11 ).

            ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            1.- ¿ Cómo ha ido mi evangelización hacia mi familia y hacia los demás?

            2.- ¿Cómo es nuestra alegría cuando entramos en la casa del Señor?

            3.- ¿ Qué le ofrecemos?

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Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

 

Oración final: Un nuevo reloj

Acabamos de estrenar un nuevo año.

Y nos valemos de una poesía sugerente

que podemos titular: Un nuevo reloj.

Hoy me he encontrado en las manos

con tus regalos, Señor:

nueva vida, nuevo año.

Por eso, para este tiempo

que estreno con ilusión,

quiero, Señor, y te pido

también un nuevo reloj.

Un reloj que se pare cuando lleguen

las gentes a mi rincón

para escuchar, compartiendo,

alegría y dolor.

Un reloj que me sitúe

en el momento presente

en el quehacer cotidiano.

Un reloj despertador de rutinas,

vigilante, ayudador,

que nunca mida la entrega

del tiempo y del corazón.

Con la vida, con el año,

espero un nuevo reloj. Amén.

 

 

 

 

 

Equipo María Luisa (IV)                                                                    Febrero – 2006

 

FELICIDAD

 

Oración: Al ver a la gente, Jesús subió al monte, se sentó, y se le acercaron los discípulos. Entonces comenzó a enseñarles con estas palabras: Dichosos los pobres en el espíritu, porque suyo es el reino de los cielos ( Mt 5, 1 – 3).

 

¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

 

1.- ¿Cómo ha ido nuestra alegría y ofrecimiento al Señor durante este mes?

 

2.- ¿Cómo ve el mundo la felicidad y cómo la veo yo?

 

3.- ¿De qué manera podríamos transmitir estos ideales a nuestras familias?

 

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Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

 

Oración final: Estoy cansada, Señor,

y cada día me siento más débil.

Dame fuerzas. Las necesito.

En silencio

voy recordando mi vida.

Gracias, Señor, por tantas cosas

como en ella he recibido.

Gracias por las personas

que me acompañan.

Señor, el orgullo me ciega.

Me creo mejor que los demás.

Me gusta que me sirvan y ayuden,

y, sin embargo, me cuesta

entregarme y desvivirme por ellos.

¡Perdóname, Señor! Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Equipo María Luisa (IV)                                                                    Marzo – 2006

 

CURACIÓN

 

            Oración: Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas: -Si quieres, puedes limpiarme. Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: – Quiero, queda limpio. Al instante le desapareció la lepra y quedó limpio ( Mc 1, 40 – 42).

            ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            1.- ¿De qué manera he podido influir transmitiendo felicidad, alegría?

                        – en mi familia

                        – en mi equipo

                        – en mi entorno

            2.- ¿Suelo compadecerme espontáneamente del necesitado, del enfermo?

                        ¿Y cómo reacciono después?

            3.- ¿Qué podría realizar para amortiguar, en cierta medida, las necesidades de los demás?

———————-

 Pidamos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

Oración final: Vive mejor tu vida. Hazlo en vida

                        *Que no te arrepientas algún día de no haberte dado al otro aquello que, en silencio, te pedía a gritos. Debes dárselo en vida, hermana, mientras viva.

                        * Si te hubiera gustado visitar  al amigo que está enfermo, ponerte al lado de quien sabes que sufre, enjugar unas lágrimas, llevarle consuelo, hazlo mientras viva, en vida, y no una vez que haya muerto.

                        * Si alguien espera tu compañía, o desea que le digas unas palabras de aliento, de esperanza, hazlo en vida.

                        * Si el día de mañana no quieres arrepentirte de no haber dedicado tiempo y esfuerzos a hacer felices a quienes te debías… aún estás a tiempo de hacerlo, hermana, en vida, mientras vivan y no cuando estén muertos Amén. ( J.M. Alimbau).

Equipo María Luisa (IV)                                                                               Abril – 2006

                                               VOLUNTAD DE DIOS

            Oración: Enséñame a cumplir tu voluntad, pues tú eres mi Dios; que tu buen espíritu me conduzca por sendas llanas ( Sal 143, 10).

            ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            1.- ¿Qué he podido hacer para solucionar alguna necesidad de los demás durante este mes?

            2.- ¿En qué circunstancias me cuesta más aceptar esta voluntad del Señor?

            3.- ¿Qué soluciones encuentro para superar estos problemas y cómo descubro que mi voluntad se debe acercar más y mejor a la del Señor?

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Pidamos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

 

Oración final: Si la vida te ha maltratado…

            Si la vida te ha maltratado;

    -Si has fracasado y permaneces hundida;

    – Si te parece que todo es imposible y no hay nada que hacer…

           Levanta tu mente y tu alma a Dios, invócalo…

          Y tú vuelve a empezar:

            – Si has pasado horas difíciles, de sufrimiento;

            – Si has experimentado en tu cuerpo el dolor;

            – Si alguien te ha arrinconado y ha lastimado tus sentimientos, tu amor propio herido…

            Levanta tu corazón a Dios, y pídele que te haga justicia…

            Y tú vuelve a empezar.

            – Si no has vivido la vida en calidad porque ha habido mucho egoísmo, bastante envidia y                        desmesurada ambición;

            – Si el desánimo ha mordido tu alma y sus potencias: memoria, inteligencia y voluntad;

            – Si tus ideales fueron hechos añicos…

            Confía de nuevo en el Señor…

            Y tú vuelve a empezar.

            – Si estás a disgusto contigo misma;

            – Si eres insoportable para con los demás;

            – Si crees que has dilapidado tu tiempo y tu vida persiguiendo lo que no te llenaba;

            – Si te reprochas el mal hecho y el bien que dejaste de hacer…

            Estás a tiempo de poner remedio y de volver a empezar. ( José Mª Alimbau).

            Equipo María Luisa     (IV)                                                                Mayo – 2006

                                                       SUERTE DEL JUSTO

            Oración: Entonces el justo estará en pie con gran seguridad frente a los que le oprimieron y menospreciaron sus sufrimientos. Al verlo temblarán con terrible espanto, y quedarán estupefactos ante su inesperada salvación ( Sab 5, 1 – 2).

            ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            1.- ¿Cómo ha ido mi aceptación de la voluntad de Dios en mi vida real de cada día?

            2.- ¿Dónde busca esa “seguridad” la sociedad en la cual estamos inmersos?

            3.- ¿Dónde puedo encontrar yo esa seguridad de la que me habla la Sabiduría?

            4.- Y cómo transmitir esa seguridad, esa paz; a mi familia y a los de mi alrededor?

———————–

Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

Oración final: Y cuando llegue el día del último viaje,

                        y esté al partir la nave que nunca ha de tornar

                        me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,

                        casi desnudo, como los hijos de la mar. ( A. Machado)

Equipo María Luisa (IV)                                                        Junio – 2006

                                                           EUCARISTÍA

 

            Oración: Durante la cena, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió, se lo dio y dijo: – Tomad, esto es mi cuerpo. Tomó luego una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y bebieron todos de ella. Y les dijo: – Esta es mi sangre, la sangre de la alianza, que se derrama por todos. Os aseguro que ya no beberé más del fruto de la vid hasta el día que lo beba nuevo en el reino de Dios ( Mc 14, 22 – 25).

            ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

            1.- ¿De qué manera he conseguido transmitir esa seguridad a mi familia y a los demás?

            2.- ¿Cómo valoro yo esa institución de la Eucaristía por Jesucristo?

            3.- ¿De qué forma podré influir en los de mi alrededor para estar en comunión con ellos, a lo largo de este verano?

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Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

Oración final: María, madre de la esperanza

                        María, madre de la Esperanza,

                        ¡camina con nosotros!

                        Enséñanos a proclamar al Dios vivo;

                        ayúdanos a dar testimonio de Jesús,

                        el único Salvador;

                        haznos serviciales con el prójimo,

                        acogedores de los pobres, artífices de justicia,

                        constructores apasionados

                        de un modo más justo.

                        Aurora de un mundo nuevo,

                        ¡muéstrate Madre de la esperanza

                        y vela por nosotros!

                        Vela por la Iglesia en Europa:

                        que sea transparencia del Evangelio;

                        que sea auténtico lugar de comunión;

                        que viva su misión

                        de anunciar, celebrar y servir

                        el Evangelio de la esperanza

                        para la paz y la alegría de todos.

Vela por los responsables de las naciones:

que se empeñen en construir una casa común,

en la que se respeten la dignidad

y los derechos de todos.

María, ¡danos a Jesús!

¡Haz que lo sigamos y amemos!

Él es la esperanza de la Iglesia,

de Europa y de la humanidad. (Juan Pablo II)

                   Movimiento Familiar Cristiano

                   Equipos de Viudas

                   Zaragoza

                   Equipo: María Luisa (IV)

                   Evaluación curso 2006-07                                                     Junio – 2006

                   Oración:

                   1.- ¿Cómo te ha ido este curso? Valorar de 1-10

                   2.- ¿Qué es para ti la oración?

                   3.- ¿Qué sentimientos percibes que te llenan durante el  momento de la oración?

                   4.- ¿Qué representa para ti la religión?

                   5.- ¿Qué temas te gustaría tratar el próximo curso?

       Gracias, no firmar

  Equipo María Luisa                                                        Junio 2006

       Presentación del curso 5º

                   ¿Qué es meditar?

                   ¿Qué es contemplar?

       Equipo: María Luisa                                                              Octubre – 2006

                                          ORIGEN DE LOS HOMBRES

                   Oración.- Leer, meditar y contemplar: Gen 1, 26 – 3l: Entonces dijo Dios: – Hagamos a los hombres a nuestra imagen…

                   ¿ Qué idea o ideas me han llamado más la atención?  ¿ Sabría explicar el por qué?

                   1.- ¿ Cómo ha sido mi verano? ¿ Cómo me he encontrado? ¿ Qué influencia en positivo he tenido con los demás?

                   2.- Esta consideración, interiorización, contemplación de Gen 1, 26 -31 ¿ a qué me lleva a mí misma? ¿ Cómo podría transmitirlo a los de mi familia? ¿ Y a los demás?

                   3.- ¿ Qué ideas concretas – que me haya hecho sentir este texto evangélico – puedo plasmar en mi vida diaria?

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                   Pidamos por nuestras necesidades y por las de los hermanos

                   Oración final: Estamos delante de ti, Señor Dios nuestro,

                                         con las manos vacías y el corazón despierto.

                                        Sabemos de tu amor, Señor,

                                        de tu entrega total dándonos a tu propio Hijo.

                                        Tu amor es verdadero, es un huracán de ternura.

                                        Tu vuelves a nosotros

                                        cuando nos sentimos cansados

                                        y agobiados por la vida.

                                        Tú quieres, Señor, un amor sin reservas

                                        como tú has amado, entregándote siempre.

                                        Ahora, Señor, en este día

                                        quiero decirte muchas cosas

                                        sobre todo agradecerte tu ímpetu de amor

                                        porque realmente tu amor a nosotros

                                        no termina jamás. Amén.

                   Equipo: María Luisa                                                              Enero – 2007

 

                               GUSTAD Y VED QUÉ BUENO ES EL SEÑOR

 

                   Oración: Leer, meditar y contemplar Sal 34, 2-11.

                   De todo lo que he leído ¿Qué es lo que más me ha impactado? ¿Por qué?

                   1.-

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